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domingo, noviembre 05, 2006

Joven Promesa Ballet Dominicano

Anna Karina Cuello
Tiene un lugar en las páginas del ballet dominicano. Un nombre escrito a fuerza, con cada gota de sudor producto del esfuerzo que realiza su cuerpo para expresar con el baile las más profundas emociones que nacen de los seres humanos.

De apariencia menuda y esa gracia al caminar y gesticular de las bailarinas clásicas, Anna Karina Cuello llegó puntual a la cita. No podía ser de otra manera. Y es que ella tiene bien claro que la puntualidad es una de las principales muestras de respeto a los demás.

Anna Karina decidió seguir los pasos de su madre, Eladia Rodríguez de Cuello, más por inspiración que por influencia, pues su madre murió cuando ella apenas tenía 9 años. Sin embargo, en el poco tiempo que compartió con su progenitora, pudo darse cuenta que quería seguir su misma carrera, y así lo hizo.

Antes de morir, Eladia Rodríguez de Cuello creó la Academia de Ballet Anna Pavlona, pero con la desaparición física de su fundadora, la institución cerró sus puertas. Esto sólo hasta hace apenas un par de años, pues Anna Karina la ha reabierto, ofreciendo desde allí una de las escuelas de danza más completas del país.

Con esta joven bailarina dominicana queda al descubierto que el talento solo no lo es todo, ya que sin disciplina y entrega total es muy poco lo que puede lograrse. Esta es, sin dudas, más que la clave del éxito, la ley con que rige cada paso en su vida.

¿Desde cuándo y por qué se inicia en la danza clásica?
En realidad es un legado de mi madre la profesora Eladia Rodríguez de Cuello, porque ella fue una gran bailarina y maestra en su tiempo, la perdimos a destiempo, cuando yo apenas tenía 9 años, pero he seguido sus pasos y creo que para bien, porque esta profesión me llena y me satisface. Es algo que vivo.

Era muy joven cuando murió su madre, pero, ¿la recuerda en su trabajo, cómo era?
La recuerdo perfectamente. Hago tareas mentales, porque lo que no se práctica se olvida, y si tú haces tareas mentales y traes los recuerdos, llegas a donde quieres llegar. Mi madre fue mi inspiración para seguir esta carrera.

¿Cómo resume su experiencia, hasta ahora, en el mundo de la danza?
Mi carrera es algo primordial en mi vida, siempre lo ha sido. Mi esposo, mis hijos y el ballet son prioritarios en mi vida.

¿Dónde adquiere su formación como bailarina?
En mi infancia con mi mamá. Después de su muerte paso a la Académica de Clara Elena Ramírez, luego me fui a Estados Unidos al Conservatory of Dance, Steps y Darvash Ballet School; también he ido a Cuba, he tomado clases de la metodología cubana del ballet.

Tengo entendido que está implementando la pedagogía en las lecciones que imparte a los niños, ¿en qué consiste?
Para poder enseñar a un niño, primero el niño tiene que quererte, tienes que convertirte en su ídolo para poder lograr algo con él. De eso se trata, de conocer y darse a conocer y querer por el niño. Esta es la primera parte del aprendizaje en la escuela que dirijo.

Háblenos de los inicios de la escuela... ¿dónde está, cómo se llama?
Esa es la escuela que era de mi madre, cuyo nombre era Academia de Ballet Anna Pavlova, está ubicada en el sector Naco. Mi madre fundó esa escuela en 1966, cuando murió, en 1979, inmediatamente esa escuela desapareció y yo la retomé en 1996 y desde entonces ha tenido muy buena acogida, tengo muchas alumnas y estoy muy contenta.

¿Qué ofrece en la escuela?
Ofrezco ballet clásico, jazz, danza española y yoga.

¿Cuál es la edad inicial de sus alumnas?
Yo tengo alumnas desde los tres hasta los 20 años. Tengo una clase especial para madres, es una clase de Yoga y ahora vamos a impartir clases de Pilates.

¿Qué ha aprendido del Yoga y los Pilates, por qué cree que son beneficiosos?
Es una cosa de bajo impacto, es algo en donde utilizas mucho la respiración, no te cansa, al contrario ejercita el cuerpo a la máxima potencia controlando la base de respiración. En una clase de alto impacto uno se sofoca, en una clase de Yoga y Pilates eso no debe pasar. Tanto el Yoga como los Pilates son beneficiosos para el cuerpo y la mente.

¿De dónde se nutre para mantenerse a la vanguardia en lo que hace?
Viajando, compartiendo con otras escuelas, manteniendo el contacto con los amigos del extranjero.

Existen muchas escuelas de ballet, ¿Qué ofrece usted, qué siente que es diferente?
El objetivo mío es expresar la mística de lo que es el ballet, mostrarlo como lo más lindo y sublime, eso es lo que trato de proyectar.
También trabaja en la producción de espectáculos, destacándose en obras infantiles.

En mi calidad de coreógrafa y productora de espectáculos he tenido a mi cargo la puesta en escena de obras infantiles presentadas y creadas por mí, tales como “El bosque encantado”, “La dulcería de don Pirulin” y “La casa de las muñecas”. Esta última fue ganadora de los premios Casandra el pasado año.

¿De qué se trata esta historia?
Es una historia original, creada por mí. Es un cuento que trata de dos mariposas, un señor que tiene una tienda de juguetes y dentro de todo lo que él vendía tenía dos mariposas, y un día llega a esa tienda un alcalde de Estados Unidos y una amiga y deciden comprar cada uno las mariposas, pero por separado. Esa noche las mariposas cobran vida junto a los otros muñecos porque no entendían lo de la separación y el mensaje de todo esto es que una madre nunca debe separase de su hija. Cuando fueron a comprar las maripositas, el alcalde quería la mamá y la amiga quería a la hijita, es decir que iban a ser separadas. Al final no se separan.

¿En qué se inspiró para crear esa historia?, ¿Quizás pensó un poco en su propia vida, porque usted y su madre se separaron cuando era muy chiquita?
Seguramente.

¿Nunca se sintió presionada por ser hija de una gran bailarina, ni temió no hacer las cosas tan bien como las había hecho ella?
No. Yo más bien comencé a estudiar danza por amor al arte, porque es una cosa que amo, a pesar de que realicé una carrera en Mercadotecnia.

¿Cree que en República Dominicana el ballet recibe el apoyo que merece?
Sí. Ya la gente está más consciente y sabe, porque esta es una disciplina y las disciplinas hay que seguirlas, inculcársela a los niños, si no lo que nos queda es dejar a los niños envolverse en un ambiente que no es disciplinario.

¿Cuál es la edad ideal para que una niña empiece a tomar clases de danza?
Desde los tres años yo las recibo en la escuela, pero la metodología cubana la pone a los 7 años, pero son niñas escogidas, aquí no podemos escoger las niñas, allá hay muchas y son tan buenas que las escogen, aquí lo que los padres buscan es una disciplina además del colegio, lo asumen como una clase extracurricular, que a la larga le da lo que uno busca, soltura, elegancia, disciplina, todo eso.

¿Cree que se ha incrementado el interés, tanto de los padres como de las niñas, por aprender danza?
Claro que sí. Es lo que te digo, los padres buscan una disciplina extra fuera del colegio, y que las niñas lleguen a quererlo, hay niñas a quienes les encanta su ballet. La niña que va al ballet es porque le gusta, definitivamente.

Aparte de su escuela, ¿sigue participando en espectáculos de ballet, para un público más adulto?
El último que hice fue “Carmen” con el Ballet Nacional y hasta ahí quedé. Es que estoy lesionada de la espalda, tengo que tomarme por lo menos un año de descanso.

¿Qué tiempo del día emplea cuando está trabajando en un espectáculo como bailarina?
Casi la mitad del día.

¿Qué tanto se exige?
Mucho. Me exijo figura, potencia y me exijo fuerza, agilidad. Una siempre se exige mucho, una no se permite estar por debajo de lo que debe estar para desarrollar esta actividad.

¿Existe algún espectáculo en que le gustaría participar?
Yo he bailado tanto en mi vida que me siento bien con lo que he hecho hasta hoy, aunque siempre una quiere dar más, pero algún espectáculo en particular, no te puedo mencionar ninguno.

¿Qué diferencia ve entre las escuelas de antes y las de ahora?
Bueno, tú sabes que ahora estamos muy modernizados, todo está más moderno, hay unos programas muchísimo más divertidos y amplios para el alumno.

Háblenos sobre su familia.
Estoy casada con el empresario Marco De Moya; nos conocimos en el 1986, yo tenía 16 años y no nos separamos más, después nos casamos. Tenemos tres hijos, Marco José de 10 años, Marieladia de 7 y Miranda Eladia de 3, somos una familia feliz y muy unida. Nos gusta mucho disfrutar en familia, disfrutamos la aventura de conocer el país entero. Nos gustan las playas y las montañas. Marco es muy aventurero y yo lo secundo.

¿Escogen alguna época del año para dedicarlo solo a la familia?
Sí. Los veranos y las Navidades son de los niños.

¿Cuáles son sus metas inmediatas?
Tengo algunos proyectos a nivel profesional, de los que prefiero no dar detalles, y a nivel personal, espero continuar en paz con Dios y mantener mi familia unida.

¿Cuál de sus hijas siente que le seguirá los pasos?
Las dos. La pequeñita de tres años no se pierde una clase, llora porque la saco de la clase, porque imagínate tú, me las interrumpe, allí no soy mami, soy la profesora. Ella es una bailarina innata, y la grande, desde ahora te puedo asegurar que es toda una bailarina, ella ama el ballet.

¿Qué siente cuando las ve bailar?
Una emoción–conmoción. Me llena de regocijo nada más de pensar que el legado sigue.

¿Cómo sueña ver a sus hijos en el futuro?
Como grandes profesionales, hombres y mujeres de bien, que sean admirables y queridos.

¿Trabajan sus hijas con usted en los espectáculos que realiza?
Sí. Trabajan en espectáculos en los que me llaman, he trabajado en las producciones de Amaury Sánchez, en las de Nurín Sanlley. Con Amaury trabajamos en “Mis canciones favoritas” y con Nurín Sanlley lo último que hicimos fue “Los piratas de Barba Negra”.

A propósito de espectáculos infantiles, ¿cree que en el país se presenta la cantidad que debe realizarse cada año?
No. Yo creo que hay muy pocos espectáculos para niños. Imagínate tu, las únicas diversiones que hay aquí para niños son el cine o los parques de diversiones, que dicho sea de paso sólo tenemos dos en el país. Creo que deben hacerse más espectáculos infantiles. En mi caso yo hago un espectáculo cada tres años porque yo tengo un programa de clases que las niñas deben cumplir, si yo hiciera un espectáculo anual, no cumplo con el programa de clases y las niñas no me avanzan, ¿por qué?, porque duramos entre cuatro y seis meses practicando para un espectáculo.

¿Siempre le apoyó su esposo o en algún momento se quejó de la cantidad de tiempo que le dedica su profesión?
Al principio no tanto, tú sabes como son los hombres, pero ahora él goza viendo a sus hijas y me dice “parece que voy a pasar toda la vida en esto”.

¿En la casa es tan estricta como en las clases?
Muy estricta. A mis hijos les exijo estudios, buenas notas, buen comportamiento y disciplina, pero creo que eso es lo que toda madre y todo padre debe exigir a sus hijos.

¿Qué cree es lo peor que le puede pasar a un profesional del ballet?
Una lesión física. Primero, no está preparado para dejar el baile de golpe. Yo diría que esto debe dejarse al paso, que a veces uno sufre lesiones pequeñas, como por ejemplo yo en estos momentos padezco de una, pero no es grave, entonces estas lesiones pequeñas te permiten seguir con ciertas precauciones, pero no algo muy drástico. Eso acabaría psicológica, espiritual y físicamente con el bailarín.

¿Qué siente cada vez que baja el telón y termina una función?
Es un cúmulo de emociones, pasan tantas cosas por tu mente en ese momento, que todavía no lo he definido del todo. Te da tristeza porque terminó, pero al mismo tiempo te da alegría que se haya realizado.

CONFESIONES EN ROJO
Nombre: Anna Karina Cuello de De Moya. Signo zodiacal: Cáncer.
Profesión: Bailarina clásica–Maestra. Color: Azul. Un libro: “La casa de los espíritus’’ de Isabel Allende. Un autor: Isabel Allende. Música: Todas Un cantante: Chayanne, más como Showman, que como cantante. Metas para este nuevo año: Muchas. Una en especial, pero prefiero mantenerlo en secreto. Una prenda de vestir: Cartera En mi cartera nunca falta: Mi celular, mi chequera y un Lipgloss. La vida es… Un regalo de Dios que debemos aprovechar para bien. La clave del éxito: La disciplina. Una frase: ‘’Con disciplina se logra todo lo que uno se propone’’. Una ley de vida: El que quiere lograr sus metas, tiene que ser muy disciplinado. Un lugar de descanso y relajación: La playa. Agradezco a la vida… Tener mi familia unida, mis hijos sanos y tener la dicha de trabajar en lo que amo.

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